Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Viernes, 04 Marzo 2016 18:27

Madrid y Asturias se suman a Cataluña y requieren a los inquilinos el pago del ITP

Ámbito: Fiscal
Fuente: (La Vanguardia, 01-03-2016)

Cataluña y más recientemente Asturias y Madrid han reforzado el cobro de este impuesto del que gran parte de la ciudadanía ignora su existencia. Y, contra el desconocimiento y la desmemoria, van llegando los requerimientos desde el fisco para inquilinos despistados.

La aplicación del ITP al arrendatario de una vivienda –los locales comerciales no están afectados– se estableció por ley de ámbito estatal en 1993. Con el paso del tiempo fue declinando su abono, a medida que se dejó de comprar en los estancos el papel timbrado con el que se formalizaban los contratos de alquiler.

Desde el registro de asesores fiscales del Consejo General de Economistas (Reaf-Regaf) señalaron hace unos días que algunas haciendas autonómicas están reclamando este impuesto a contribuyentes de los que tienen constancia que han firmado en los últimos años, mediante un requerimiento. Los asesores fiscales detallan que, en la mayoría de comunidades hay que abonar a Hacienda 30,77 euros –36 euros, en Cataluña– al firmar un contrato de un alquiler de 600 euros por cada año de duración del acuerdo entre arrendador y arrendatario. En la actualidad, lo más habitual es que tengan una duración de tres años.

En el caso de Cataluña, el ITP al arrendatario se modificó con la ley de acompañamiento del 2014. La Generalitat fijó un tipo de transición a aplicar del 0,3% para el 2014 y, desde el 2015, es del 0,5%. Desde la última actualización normativa del ITP, la recaudación de este impuesto se ha incrementado sensiblemente en Cataluña. Si en el 2013, el fisco ingresó por este concepto casi 482.000 euros, un año después la cantidad se multiplicó por más de cinco hasta rozar los 2,8 millones de euros.

El año pasado, coincidiendo con la subida del tipo impositivo, recaudaron 6,4 millones. No sólo han aumentado los ingresos por el citado concepto, también el número de alquileres por los que se tributa: en el 2013, apenas fueron cerca de 7.000, mientras que en el año pasado ya superaron los 64.000. Una parte del aumento de la recaudación se debe a la campaña especial lanzada el año pasado para reclamar el pago del impuesto y que llevó a la hacienda catalana a enviar más de 5.000 requerimientos.

FacebookTwitterLinkedin